Un olivar en La Bureba. Una rareza en tierras de Burgos.
Un olivar en La Bureba.
Es fácil ver olivos en Burgos. Los podemos observar plantados, en forma ornamental, como mero capricho, en jardines, parques, plazuelas, huertos y hasta en rotondas. La rareza o singularidad estriba en que posiblemente ésta sea la única plantación extensiva que haya en toda la provincia y está aquí, al lado, en el bonito pueblo de Prádanos de Bureba. Su ubicación, abrigada de los vientos fríos, facilita su cultivo y desarrollo.
Así las cosas, la comarca de La Bureba añade una especie más a la biodiversidad de la zona, donde hallamos especies de clima típicamente mediterráneo, como el que nos ocupa, con otras de clima atlántico en los Obarenes e incluso en Montes de Oca.
Quizás el tan cacareado cambio climático nos aporte nuevas oportunidades.
Tomando posiciones.
El flamante olivar burebano
Espino albar. Hay que aprovechar todo...
...hasta las pitas.
Río Oca
Reguera huertana.
En la fuente del pueblo
Estamos en el camino de Santiago. Vía Bayona.
Un pueblo cuidado se nota en sus plantas ornamentales.
Aunque este lugar ha sido tema recurrente aquí, esta vez lo hago para contemplar las estrecheces del río Oca en su desembocadura con el Ebro a la altura del puente de la Horadada, pero desde una perspectiva más visual de la observada desde la carretera. Para ello hay que acceder desde el comienzo del túnel donde las aguas canalizadas del embalse de Cereceda se adentran en la montaña; muy cerca de donde hace muchos años se ubicó la desaparecida Peña de la Horadada, que dio nombre a todo el desfiladero y que fue destruida al ensanchar la carretera. Bajo ese agreste y a la vez plácido paisaje subyacen historias, leyendas, batallas, castillos desaparecidos e invasiones . Una auténtica "bisagra histórica". Vídeo recopulatorio:
Los días de la Semana Santa en Frías, como en tantos lugares, ha venido acompañada de lluvia, granizo, aguanieve, y con las cumbres de los montes nevados, pero afortunadamente no ha impedido que se celebraran las cortas procesiones. Su sencillez no puede competir con otras, ni se pretende. La peculiaridad estriba en la escena del descendimiento que se celebra dentro de la Iglesia de San Vicente, con un Cristo articulado que data de finales del siglo XVI o principios del XVII. Es de madera de nogal, barroco y de un tétrico realismo. La talla posiblemente proceda del Convento de Vadillo o del Monasterio de San Francisco.
1-03-2026 Una año más y "como manda la tradición" nos acercamos a Poza de la Sal para ver la floración de los almendros. Hay una ruta bien señalizada pero siempre nos gusta salirnos del camino marcado. Así un año nos rastreamos la zona del "almendro tirabuzón" cercano al Cerro o Alto del Milagro (donde hubo un castro autrigón (Salionca) , otro año por los parajes cercanos a el Santuario de la Virgen de Pedrajas, y otro año nos subimos al castillo y ladeamos por donde se ubican las ruinas del palacio de los Poza hasta entrar al pueblo. Siempre encontramos almendros en flor. Este año hemos partido desde la calle Virgen de Pedrajas, luego hemos subido por el edificio de Las Salinas, pasando `por los lavaderos y el acueducto, accediendo al monumento a Félix y luego sube y baja por el barrio de San Blas hasta las fincas de almendros que nos topábamos por el camino, al azar. Monumento al Salinero, trasladado al cruce de carreteras. Calle de la Virgen de Pedrajas....
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