9-5-2026 A pesar de haber recorrido en varias ocasiones la cuenca alta del arroyo Peña Borco, la cascada que bautiza el lugar siempre se nos había mostrado como un muro de piedra seca. Motivados por las recientes tormentas de mayo, decidimos buscarla una vez más. Al llegar a Salinillas de Bureba, la advertencia de un lugareño sobre el escaso caudal no nos detuvo; las tormentas habían sido caprichosas, descargando con fuerza en Briviesca pero pasando de puntillas por esta zona de Salinillas. Recorrimos los tres kilómetros de ruta desde el pueblo, sorteando tramos de barro hasta alcanzar la garganta caliza. Para nuestra satisfacción, el arroyo fluía con la elegancia suficiente. Debido al escaso desarrollo de su cuenca y a su dependencia de la escorrentía inmediata, este salto es un fenómeno efímero que, salvando las distancias, recuerda la naturaleza intermitente del Salto del Nervión. Geológicamente, el entorno destaca por sus rocas margas y calizas, cuya erosión ha esculpido una gargan...