Cascada del arroyo Peña Borco (Salinillas de Bureba).
9-5-2026
A pesar de haber recorrido en varias ocasiones la cuenca alta del arroyo Peña Borco, la cascada que bautiza el lugar siempre se nos había mostrado como un muro de piedra seca. Motivados por las recientes tormentas de mayo, decidimos buscarla una vez más. Al llegar a Salinillas de Bureba, la advertencia de un lugareño sobre el escaso caudal no nos detuvo; las tormentas habían sido caprichosas, descargando con fuerza en Briviesca pero pasando de puntillas por esta zona de Salinillas.
Recorrimos los tres kilómetros de ruta desde el pueblo, sorteando tramos de barro hasta alcanzar la garganta caliza. Para nuestra satisfacción, el arroyo fluía con la elegancia suficiente. Debido al escaso desarrollo de su cuenca y a su dependencia de la escorrentía inmediata, este salto es un fenómeno efímero que, salvando las distancias, recuerda la naturaleza intermitente del Salto del Nervión.
Geológicamente, el entorno destaca por sus rocas margas y calizas, cuya erosión ha esculpido una garganta de tres saltos sucesivos. El acceso a la base tiene su dificultad, pero el descenso ofrece una panorámica privilegiada de la secuencia completa. Una vez abajo, solo es visible el último desplome, que oculta un abrigo rocoso tras la cortina de agua. En este rincón, rodeado de quejigos y boj, el paisaje de La Bureba revela su rostro más salvaje y breve.
Vista en zoom de La iglesia románica de Revillalcón de Bureba.
Comenzando la ruta.
Orquídeas de Dama por el camino.
Flores silvestres
Último tramo antes de llegar a la garganta de la cascada.
Tampoco hace falta ser un lince para imaginar que después del tiempo tan malo que hemos tenido este finde, con temperaturas gélidas, nieves, viento y para remate, incesante lluvia, dieran como resultado su suspensión. Pero no obstante salimos desde Frías con un tiempo de perros, pero tenía tanto interés en asistir, que me lo pasé todo por el forro. De esta guisa se confirman mis lejanas raíces pozanas: "Te adelantas como los de Poza". Pero como a todo, hay que ver su lado positivo, y no irnos con las manos vacías, me recorrí el pueblo de arriba a bajo, a riesgo de patinajes "poco artísticos" y una buena mojadura. Pero es una forma más de disfrutar de sus solitarias callejuelas, casas blasonadas, arcos, edificios emblemáticos, murallas, antiquísimos lavaderos , su acueducto lleno de chuzos, y un poco de sus famosas salinas. Me informaron que la danza del Escarrete fue por la mañana (5-02-2012) en la Iglesia, en vez de las 5 de la tarde como estaba prevista. ...
Aunque este lugar ha sido tema recurrente aquí, esta vez lo hago para contemplar las estrecheces del río Oca en su desembocadura con el Ebro a la altura del puente de la Horadada, pero desde una perspectiva más visual de la observada desde la carretera. Para ello hay que acceder desde el comienzo del túnel donde las aguas canalizadas del embalse de Cereceda se adentran en la montaña; muy cerca de donde hace muchos años se ubicó la desaparecida Peña de la Horadada, que dio nombre a todo el desfiladero y que fue destruida al ensanchar la carretera. Bajo ese agreste y a la vez plácido paisaje subyacen historias, leyendas, batallas, castillos desaparecidos e invasiones . Una auténtica "bisagra histórica". Vídeo recopulatorio:
Fiestas del Capitán de Frías 2012. Fuerte tormenta en la noche anterior a la elección del capitán En San Juan las cerezas madurarán. Día de la elección del Capitán. "Haciendo de Cicerone" con unos amigos vascos, desde la torre del homenaje. Veteranos. Elección del capitán en el patio de armas del castillo, visto desde la torre del homenaje. Bajando a la era del puente medieval por la calzada romana. Danzantes- Atravesando el puente medieval. De vuelta. Revoloteo de la bandera por el capitán en la era de San Juán. Un año más y como de obligado cumplimiento se tratara, he podido disfrutar de las fiestas de San Juan y del Capitán aunque haya tenido que estar pendiente de mis amigos visitantes, intentando ser buen anfitrión y guía para que guarden en su memoria esta interesante, singular y antigua fiesta. Y porqué no, una forma de divulgarlo vis a vis. A bote pronto me ha dado la sensación que ha habido más gente que otros años, pe...
Comentarios
Publicar un comentario