Esta pequeña ermita conserva su ábside de estilo claramente románico. Se encuentra en lo alto del circo montañoso que cierra el valle de las Caderechas por el este, término de Huéspeda, a 1.100 msnm.
La subida a la ermita requiere de un cierto esfuerzo para la mayoría de la gente a excepción de los que lo hacen con "un vehículo 4X4 todo-terreno".
Aunque el camino está bien marcado hay que considerar que los casi 300 metros de desnivel que hay que salvar desde el pueblo de Huéspeda hasta la ermita tienen su recompensa: alcanzar la pequeña ermita y admirar las maravillosas vistas que se contemplan al ubicarse al borde del cortado. Mirando al este: el exuberante Valle de las Caderechas, y al oeste: la inmensidad del duro páramo de los Altos Dobro. Existe un banco al lado de una cruz que me atrevería a considerarlo como el "banco más bonito de las Caderechas y, por ende, de la Bureba" cuanto menos. Y otro récord, según mis apreciaciones: el de ser la ermita románica más pequeña de la provincia de Burgos.
Antes de adentrarnos a la calle principal del pueblo de Huéspeda es aconsejable aparcar el coche en un parking a mano izquierda, muy bien acondicionado. Hay que tener en cuenta que la carretera acaba en Huéspeda.
Llegando al pueblo.
Calle principal.
Las casas están muy bien restauradas.
Arquitectura popular.
Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción.
Esta casa, que por el sur tiene la fachada principal, posee unas vistas maravillosas al valle. Hace muchos años estuve a punto de adquirirla, recién restaurada por un vecino del pueblo, pero al final me decanté por Frías. La dualidad de tiempos lejanos: Las Caderechas vs Frías.
Al final del pueblo girando a la derecha, da comienzo la subida.
El trayecto se hace a través de una pista muy marcada.
"Bijain de musgo"
Atravesando el bosque autóctono.
De vez en cuando una parada para contemplar las vistas de los montes Obarenes en la lejanía.
Pico los Castrillos y el portillo de Arrate. A la izquierda, se intuye la emblemática Peña Cironte, a cuyos pies se encuentra Hozabejas y en zona más elevada y cercana a Huéspeda, Rucandio.
"Progresando adecuadamente" en la subida. Yo no tanto.
Ya quedaba poco. La ermita y la cruz se hacían ya visibles.
Curiosas formaciones de rocas.
En la subida, a pesar de los ronchones que quedaban de nieve, hacía calor (mejor dicho, sentía calor) y tuve que "quitarme prendas para afuera".
Pico El Mazo y el Castilviejo.
Al alcanzar el páramo, la temperatura, como era de esperar, bajó bruscamente. De vez en cuando caía algún copito de nieve perdido.
El páramo de Los Altos de Dobro.
Los Altos.
Cerca ya de la ermita, bordeando el cortado, nos acompañaron las inmensas vistas tanto a un lado como al otro.
Por fin la pequeña ermita aparece.
Nuestra meta. Lugar que produce buenas vibraciones.
La ermita, aún siendo de reducidas dimensiones, sirve muy bien como refugio frente a inclemencias del tiempo.
La ermita románica más pequeña de Burgos.
Vista de perfil.
Así estaba la ermita antes de la restauración. Se aprecia perfectamente su estructura románica. Foto gentileza de Miguel Vivanco.
Conserva bien el ábside románico y partes de los muros laterales después de la restauración llevada a cabo hace unos cuantos años.
La romería se celebra el día 18 de julio.
Manifestaciones de devoción a Sta. Marina.
La ermita tiene un cierto parecido a un "horno", recordando tal vez el martirio de Santa Marina.
La cruz y el banco.
A 1.100 msnm. ¿El banco más bonito de Burgos?
Madrid de Caderechas con zoom.
Sobran las palabras.
Inmensa vista de una parte del valle de las Caderechas.
Tampoco hace falta ser un lince para imaginar que después del tiempo tan malo que hemos tenido este finde, con temperaturas gélidas, nieves, viento y para remate, incesante lluvia, dieran como resultado su suspensión. Pero no obstante salimos desde Frías con un tiempo de perros, pero tenía tanto interés en asistir, que me lo pasé todo por el forro. De esta guisa se confirman mis lejanas raíces pozanas: "Te adelantas como los de Poza". Pero como a todo, hay que ver su lado positivo, y no irnos con las manos vacías, me recorrí el pueblo de arriba a bajo, a riesgo de patinajes "poco artísticos" y una buena mojadura. Pero es una forma más de disfrutar de sus solitarias callejuelas, casas blasonadas, arcos, edificios emblemáticos, murallas, antiquísimos lavaderos , su acueducto lleno de chuzos, y un poco de sus famosas salinas. Me informaron que la danza del Escarrete fue por la mañana (5-02-2012) en la Iglesia, en vez de las 5 de la tarde como estaba prevista. ...
Aunque este lugar ha sido tema recurrente aquí, esta vez lo hago para contemplar las estrecheces del río Oca en su desembocadura con el Ebro a la altura del puente de la Horadada, pero desde una perspectiva más visual de la observada desde la carretera. Para ello hay que acceder desde el comienzo del túnel donde las aguas canalizadas del embalse de Cereceda se adentran en la montaña; muy cerca de donde hace muchos años se ubicó la desaparecida Peña de la Horadada, que dio nombre a todo el desfiladero y que fue destruida al ensanchar la carretera. Bajo ese agreste y a la vez plácido paisaje subyacen historias, leyendas, batallas, castillos desaparecidos e invasiones . Una auténtica "bisagra histórica". Vídeo recopulatorio:
Cuando en agosto se amarronan los campos de cultivo, en Frías se tiñen de verde luminoso. Así estaban las riberas de Ebro en Frías y del cauce Molinar en Tobera y he sucumbido a su encanto, y sobre todo al buen hacer y perfección de sus hortelanos que convierten a la huerta fredense de reconocida fama y hasta un motivo para la contemplación. No todo son montes, riscos y arbolados... Vega del Ebro en Frías: Vega del cauce Molinar en Tobera: VIDE RECOPILATORIO:: S on menos de dos minutos de vídeo con imágenes fundidas en z...
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