Pequeña ruta por el arroyo de Peña Borco y sus cascadas (Salinillas de Bureba).
Peña Borco (Salinillas).
Sabíamos de antemano que las dos cascadas en la cabecera del pequeño arroyo de Peña Borco estarían sin agua. La vaguada que surca este arroyo es de poco desarrollo y solo en épocas de lluvias intensas o deshielos consigue recoger suficiente agua para que se formen dichas cascadas. Una configuración, aunque mínimamente comparable pues es otro nivel, a lo que sucede con el Salto del Nervión. A pesar de todo nos acercamos a este bonito paraje de Las Calderas con el único fin de disfrutar de su paisaje y también para conocer la forma de descender a la base de Peña Borco por si algún día nos apeteciera verla desde abajo. A priori parecía que sería bastante complicado bajar, a juzgar por los recuerdos que tenía de la última vez que visité estos parajes. Parecía complicado por la aparente profundidad del barranco. Nuria Buezo nos indicó el lugar idóneo para bajar y resultó ser más fácil de lo que a priori pensaba.
Nada más llegar al punto de partida nos encontramos con niebla y una buena helada. A medida que transcurrió el tiempo, poco a poco dio paso al sol. En la primera cascada, la de las Calderas, sí bajaba agua, pero muy poca y medio congelada. Rápidamente se filtraba en el terreno al estar muy drenado. Más o menos a la altura del pozo de bombeo que surte, en parte, de agua a Briviesca, por lo que no llegaba a alcanzar Peña del Borco.
Había una buena helada.
En dirección a la cascada de las Calderas o la Herradura.
Foto en zoom donde se aprecian los chuzos.
Niebla y cencellada.
Descendiendo hacia la otra cascada.
Bonita cencellada.
Parte superior por donde se despeña la cascada de Peña Borco.
Cascada de Peña Borco y como era previsible, sin agua. Algo que teníamos asumido..
Conseguí bajar a los pies solo por reconocimiento, para un futuro regreso cuando la cascada esté en su máximo esplendor.
Nota: La siguiente foto me ha sido cedida por Nuria Buezo Martínez a modo de comparativa y me parece espectacular. Se trata de la cascada antes mencionada desde su base y razón por la cual estaba interesado en conocer la forma de bajar hasta "los talones" para futuras visitas, cuando esté en su apogeo.
La imagen resulta maravillosa a la vez que intrigante.
Volviendo al presente: En el "talón" de la cascada solo había chuzos.
Saliendo del barranco la niebla desapareció y salió el sol.
Barranco del arroyo de Peña Borco.
Regresamos de nuevo a la de Las Calderas para verla con sol. En el vídeo se aprecia mucho mejor.
Tampoco hace falta ser un lince para imaginar que después del tiempo tan malo que hemos tenido este finde, con temperaturas gélidas, nieves, viento y para remate, incesante lluvia, dieran como resultado su suspensión. Pero no obstante salimos desde Frías con un tiempo de perros, pero tenía tanto interés en asistir, que me lo pasé todo por el forro. De esta guisa se confirman mis lejanas raíces pozanas: "Te adelantas como los de Poza". Pero como a todo, hay que ver su lado positivo, y no irnos con las manos vacías, me recorrí el pueblo de arriba a bajo, a riesgo de patinajes "poco artísticos" y una buena mojadura. Pero es una forma más de disfrutar de sus solitarias callejuelas, casas blasonadas, arcos, edificios emblemáticos, murallas, antiquísimos lavaderos , su acueducto lleno de chuzos, y un poco de sus famosas salinas. Me informaron que la danza del Escarrete fue por la mañana (5-02-2012) en la Iglesia, en vez de las 5 de la tarde como estaba prevista. ...
Aunque este lugar ha sido tema recurrente aquí, esta vez lo hago para contemplar las estrecheces del río Oca en su desembocadura con el Ebro a la altura del puente de la Horadada, pero desde una perspectiva más visual de la observada desde la carretera. Para ello hay que acceder desde el comienzo del túnel donde las aguas canalizadas del embalse de Cereceda se adentran en la montaña; muy cerca de donde hace muchos años se ubicó la desaparecida Peña de la Horadada, que dio nombre a todo el desfiladero y que fue destruida al ensanchar la carretera. Bajo ese agreste y a la vez plácido paisaje subyacen historias, leyendas, batallas, castillos desaparecidos e invasiones . Una auténtica "bisagra histórica". Vídeo recopulatorio:
Cuando en agosto se amarronan los campos de cultivo, en Frías se tiñen de verde luminoso. Así estaban las riberas de Ebro en Frías y del cauce Molinar en Tobera y he sucumbido a su encanto, y sobre todo al buen hacer y perfección de sus hortelanos que convierten a la huerta fredense de reconocida fama y hasta un motivo para la contemplación. No todo son montes, riscos y arbolados... Vega del Ebro en Frías: Vega del cauce Molinar en Tobera: VIDE RECOPILATORIO:: S on menos de dos minutos de vídeo con imágenes fundidas en z...
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