Ir al contenido principal

La Mesa de Oña 15 meses después del incendio, la vida surge de nuevo vigorosa.


 Fue a raíz de las jornadas que organizó la recién creada Asociación Naturaleza y  Cultura - Tierra de Obarenes  - en Busto de Bureba cuando hablando con Arturo Fuente se me cambió el chip con respecto a los pinos tan denostados por mi parte. 
     Hasta entonces tenía una idea muy equivocada de las repoblaciones con pinos.  Pensaba,craso error, que no existían especies autóctonas de pináceas en los Obarenes  y que éstos, al contrario que las encinas, robles, quejigos, rebollos...ante un incendio voraz, no podían regenerarse más que con nuevas repoblaciones de plantones. El tema salió a relucir en las conferencias y coloquios de dichas jornadas cuando me enteré que en Obarenes y Caderechas hay zonas extensas de pino silvestre autóctono que frente a un incendio, responden haciendo estallan sus piñas, esparciendo los piñones entre las cenizas, que servirán como germinante a una nueva generación de pinitos silvestres. La naturaleza es sabia y está adaptada ante eventos de este tipo, pero hay que ayudarla. .   

  Quince meses han pasado ya desde que la Mesa de Oña se vistiera de luto por un gran incendio forestal que os lo recuerdo entrando AQUÍ. donde podréis observar, con profusión de imágenes del antes del incendio, del durante y  del después. Fue impresionante el despliegue de medios aéreos y terrestres y la inestimable labor que hicieron las brigadas de  bomberos para evitar  su expansión con todo el riesgo personal que conlleva.. 
   
   Hoy (16-11-2016) he querido visitar la zona con un cierto escepticismo para ver , no solo la regeneración del pino autóctono silvestre, sino también el comportamiento de las encinas, quejigos, y otro tipo de arbustos que normalmente conviven en  este tipo de ecosistemas. Era consciente de que quizás fuera prematuro ver resultados visibles en tan poco tiempo pero  no quise esperar más puesto que el invierno está a la vuelta de la esquina.

   He tenido que consultar con el Google Maps para ver el lugar idóneo de inicio al ascenso hasta la base de las peñas que se encuentran en la cima de la Mesa de Oña y que hicieron de cortafuegos. Ese lugar fue el chalet del Austríaco que por fortuna se libró del fuego. Una vez allí, mientras cogía los "bártulos" del coche, se me acercó una persona y le pregunté que por favor me indicara el camino más apropiado para alcanzar la meta que me había propuesto.Muy amablemente me respondió y aunque también  me dio otro tipo de información, prefiero omitirla.Lo que ignoraba era el enorme esfuerzo que suponía alcanzar las peñas que desde abajo parecían cercanas. 

   Lo primero que observo nada más comenzar es que la mayoría de los pinos, encinas y quejigos quemados han sido talados a excepción de una pequeña franja en la parte superior y que se observa en la siguiente fotografía. (Parece una sombra de nube) . Dicha franja superior  estaba compuesta mayoritariamente de quejigos jóvenes. Igualmente se aprecian los trabajos de desbroce de las ramas calcinadas en una gran extensión, excepto en la franja mencionada.


   En la franja inferior de la ladera que ocupaban los Pinus sylvestris se observa el nacimiento de pequeños pinitos de forma anárquica y desigual. Quizás sea una impresión, pero tengo la sensación que a este tipo de pino no le afecta la procesionaria, pero posiblemente esté equivocado.

 Mientras voy ascendiendo y donde se ubicaban las encinas, el terreno aparece literalmente tapizado por nuevos y fuertes rebrotes radiculares de encina carrasca que casi ocultan el suelo calcinado. A medida que asciendo, la pendiente se acentúa más y más, resultando muy complicado llegar hasta la base de las peñas. 
En primer plano un boj entre los innumerables rebrotes de encina que han nacido con fuerza, llegando a casi tapizar el terreno calcinado

Casi echo los higadillos esquivando los acumulados de ramas calcinadas de la parte más alta y abrupta, aunque conseguí llegar al final. Pero lo más importante es que la naturaleza nos da lecciones de supervivencia y  "aún" tiene fuerzas para resurgir de sus cenizas.  Seguramente nunca volveré a ver la Mesa de Oña como estaba antes porque para eso habrá que esperar 20 o 30 años más, pero deseo que las futuras generaciones lo vean y tomen precauciones y sobre todo conciencia  de la importancia de conservar nuestros bosques y si cabe, ampliarlos mucho más con especies autóctonas como las encinas, los quejigos, robles, hayas y arbustos con los que conviven.
   
   
Rusco

Paisajes de la Bureba desde la zona baja calcinada.


La Parte de Bureba

Cornudilla

Quejigo recién nacido.

Quejigos


Vistas a la Bureba desde la base de las peñas altas.


Arbusto sin identificar.

Gran muro formado por los riscos cimeros de la Mesa de Oña.Justo encima se encuentran los buzones montañeros (1.206 msnm).  En la siguiente imagen tomada más cerca os invito a  observar mejor un perfil  intrigante.

Acerquémonos pues un poco más y apliquemos nuestras dotes de observación porque supongo que veréis lo mismo que yo.....Pareidolia, pura casualidad o algo premeditadamente enigmático, en un lugar emmblemático.. 

VÍDEO: 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Danza del Escarrete, suspendida (Poza de la Sal)

Tampoco hace falta ser un lince para imaginar que después del tiempo tan malo que hemos tenido este finde, con temperaturas gélidas, nieves, viento y para remate, incesante lluvia, dieran como resultado su suspensión. Pero no obstante salimos desde Frías con un tiempo de perros, pero tenía tanto interés en asistir, que me lo pasé todo por el forro. De esta guisa se confirman mis lejanas raíces pozanas: "Te adelantas como los de Poza". Pero como a todo, hay que ver su lado positivo, y no irnos con las manos vacías, me recorrí el pueblo de arriba a bajo, a riesgo de patinajes "poco artísticos" y una buena mojadura. Pero es una forma más de disfrutar de sus solitarias callejuelas, casas blasonadas, arcos, edificios emblemáticos, murallas, antiquísimos lavaderos , su acueducto lleno de chuzos, y un poco de sus famosas salinas. Me informaron que la danza del Escarrete fue por la mañana (5-02-2012) en la Iglesia, en vez de las 5 de la tarde como estaba prevista. ...

La desembocadura del río Oca (La Horadada)

Aunque este lugar ha sido tema recurrente aquí, esta vez lo hago para contemplar las estrecheces del río Oca en su desembocadura con el Ebro a la altura del puente de la Horadada, pero desde una perspectiva más visual de la observada desde la carretera. Para ello hay que acceder desde el comienzo del túnel donde las aguas canalizadas del embalse de Cereceda se adentran en la montaña; muy cerca de donde hace muchos años se ubicó la desaparecida Peña de la Horadada, que dio nombre a todo el desfiladero y que fue destruida al ensanchar la carretera. Bajo ese agreste y a la vez plácido paisaje subyacen historias, leyendas, batallas, castillos desaparecidos e invasiones . Una auténtica "bisagra histórica". Vídeo recopulatorio:

Los campos de lechugas fredenses

Cuando en agosto se amarronan los campos de cultivo, en Frías se tiñen de verde luminoso. Así estaban las riberas de Ebro en Frías y del cauce Molinar en Tobera y he sucumbido a su encanto, y sobre todo al buen hacer y perfección de sus hortelanos que convierten a la huerta fredense de reconocida fama y hasta un motivo para la contemplación. No todo son montes, riscos y arbolados...                                                                        Vega del Ebro en Frías:                                                            Vega del cauce Molinar en Tobera: VIDE RECOPILATORIO:: S on menos de dos minutos de vídeo con imágenes fundidas en z...