Fue en el abril del 2010 , llevado por el cartel que se halla al otro lado de la Ermita de Tobera y que indica: cueva la Guindalera, cuando ascendí a unos abrigos naturales con la idea de descubrir la "famosa" gruta. Presupuse que dichos abrigos se correspondían con la cueva, pero estaba muy equivocado.
Seis años y medio después comprobé mi error cuando Rubén Molinuevo posteó en su muro unas imágenes que en nada tenían que ver con los abrigos naturales que en su día identifiqué como la Cueva de la Guindalera. Me puse en contacto con él para que me indicase "la senda" y con sus imprescindibles datos, el día 30 de octubre de 2016 me acerqué a Tobera para localizarla. Debido a la enorme cantidad de vehículos apartados a un lado y al otro de la zona de la Ermita de la Hoz, preferí aparcar en la explanada que hay dentro del pueblo de Tobera. Ya me habían advertido que era una subida bastante incómoda y desdibujada entre encinas, bujarros, madroños y bastantes especies más de arbustos que solo hicieron que el trayecto fuera más agradable. Si a ello le sumamos las maravillosas y extensas vistas al cañón de Tobera, el fin casi estaba justificado.
La cueva es una enorme brecha horizontal natural que se adentra en un farallón rocoso. Parece ser que antiguamente fue cobijo de ganado. Aparecen bastantes concreciones en su interior aunque las estalactitas son muy pequeñas, no así las coladas estalagmíticas del suelo que son muy evidentes.
Por su orientación sur y su gran luminosidad quiero pensar que pudo haber sido un lugar de refugio o asentamiento prehistórico pero eso es algo que deberán estudiar los expertos. Aparentemente no es fácil detectar la existencia de algún tipo de grabado o rastros de hábitat humano, pero no conviene descartarlo. Mi realidad empírica va siempre por detrás que la ·realidad", por eso peco siempre de subjetivo. Lo tengo asumido.
Entorno de Tobera, Barrio de Frías.
En el ascenso podemos disfrutar de las vistas al desfiladero
Bajo esta profunda hondonada se encuentra el cañón donde se asienta la Ermita de Santa María de la Hoz de Tobera.
Cada vez más cerca de la cueva y las vistas se hacen mucho más extensas: Al fondo el pico Humión.
Una de las entradas horizontales a la cueva de La Guindalera.
Interior de la gruta
Pequeñas formaciones estalagmíticas
Una de las estancias más "idóneas" de la cueva
Un murciélago controlaba mis movimientos invasores.
03-05-2025. No es la primera vez que visitamos estos parajes comprendidos entre el pico San Torcaz, Santa Casilda y monte Betayo, pero hacía tres años que no íbamos así que ya tocaba. Al igual que las setas, las orquídeas crecen en los mismos lugares. La diferencia es que las flores son más perceptibles. Santuario de Santa Casilda. La Bureba. Al fondo Monte Toloño. Mesa de Oña. Al fondo, monte Betayo. Portillo de los Mojones. Estribaciones del San Torcaz.Orquídeas: Orchis Morio las más abundantes. Orchis morio. Rosas y blancas. Sin identificar. Ophrys ficalhoana Ophrys fusca. Ophrys Lutea Adonis Vernalis. Adonis de primavera. Ojo de perdiz. Tiene principios activos venenosos. Fritillaria Pyrenaica, Calderones o Apagavelas. Orquídeas de la dama. Orchis purpúrea. Prímula Veris. Primaveras. Orquídea del hombre ahorcado. PRECIOSO VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO:
3-08-2025. La tarde del domingo aprovechamos a dar un paseo por las cercanías del casco de Briviesca , antes de que llegara la tan cacareada ola de calor, para ver los girasoles . Tras el Complejo deportivo Municipal y el parking de autocaravanas suelen haber fincas plantadas de girasoles, así como en el aledaño valle de Vaderrueda que nunca defrauda. Fuimos a la aventura y acertamos de pleno. Fue un agradable paseo con una ligera brisa del fresco viento pancorbino que frena el calor.
9-12-2024 En vista de las previsiones meteorológicas de nieve que se presentaron los días anteriores, el día 9 (festivo), nos acercamos a Miraveche para dar una vuelta por sus alrededores. Aunque la cota de nieve se preveía más baja, al final quedó sobre los 800 metros sobre nivel de mar que es donde se sitúa Miraveche. A partir del mismo pueblo y a medida que nos acercábamos a la zona donde se encuentra la recreación de una necrópolis autrigona, la nieve se hizo evidente. Como no era la primera vez que fuimos, aquí os dejo el enlace de la anterior visita, clicando aquí. A medida que nos acercábamos a la necrópolis la capa de nieve engrosaba. Los últimos doscientos metros. Los montes Obarenes que cobijan este paraje estaban muy cargados de nieve. El día estaba muy gris, cayendo aguanieve en todo el trayecto y con mucho viento. Toda la información se encuentra bien detallada en los carteles. Panel original de otra visita. Cuando la...
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