En la antigüedad fue un lugar muy peligroso por los ataques de los bandoleros que se escondían en la cueva del Moro (La Caldera) para atacar a los transeúntes y peregrinos que cruzaban el angosto y hermoso desfilado. Hoy es un plácido, idílico y agreste paraje de obligada visita. El trayecto es corto y concluye de forma brusca por la construcción de la presa de Alba.
3-08-2025. La tarde del domingo aprovechamos a dar un paseo por las cercanías del casco de Briviesca , antes de que llegara la tan cacareada ola de calor, para ver los girasoles . Tras el Complejo deportivo Municipal y el parking de autocaravanas suelen haber fincas plantadas de girasoles, así como en el aledaño valle de Vaderrueda que nunca defrauda. Fuimos a la aventura y acertamos de pleno. Fue un agradable paseo con una ligera brisa del fresco viento pancorbino que frena el calor.



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